De Argentina al mundo: descubren tres nuevas especies de peces
De Argentina al mundo: descubren tres nuevas especies de peces
La biodiversidad argentina suma tres nuevas especies de peces, trascendentales para la ciencia, de la mano de un grupo de investigadores de distintas instituciones dedicadas al estudio de la biodiversidad de los peces de agua dulce de Sudamérica. Se trata de Characidium lilloi, Characidium koerberi y Characidium mariposita. Los científicos de la Fundación Miguel Lillo que formaron parte de este trabajo dieron detalles de cada una de ellas:
El estudio fue publicado en Ichthyology & Herpetology, la revista científica de la American Society of Ichthyologists and Herpetologists (ASIH). Con más de un siglo de trayectoria (publicada históricamente como Copeia), es una de las publicaciones internacionales de mayor prestigio en investigación sobre peces, anfibios y reptiles.
La investigación fue desarrollada por Guillermo E. Terán, Ezequiel Méttola, Felipe Alonso, Martín M. Montes, Alejandro Méndez-López, Guido Miranda, Gastón Aguilera y Marcos Mirande (*).

Characidium lilloi es un pequeño pez de fondo que habita ríos de montaña de corrientes rápidas en las ecorregiones de las Yungas y el Chaco, en Salta y Jujuy, en las cuencas de los rios Bermejo y Juramento. Su descripción fue posible gracias a un estudio que combinó evidencia morfológica y molecular, lo cual permitió reconocer que estas poblaciones representaban una especie hasta ahora desconocida para la ciencia.
Más allá del descubrimiento taxonómico, Characidium lilloi aporta una nueva evidencia de que el noroeste de la cuenca del Plata constituye uno de los principales focos de endemismo de peces de agua dulce de la Argentina. La presencia de especies exclusivas de esta región refuerza la necesidad de conservar estos ambientes, hoy sometidos a múltiples presiones por la transformación del paisaje y otras actividades humanas.
La especie fue dedicada al naturalista tucumano Miguel Lillo (1862–1931), una figura visionaria que comprendió tempranamente el valor estratégico de invertir en ciencia, educación y conocimiento. Su decisión de legar su patrimonio para fortalecer instituciones dedicadas a la investigación permitió construir una tradición científica que, más de un siglo después, continúa generando nuevos descubrimientos.
Que esta especie haya sido descrita desde la Fundación Miguel Lillo tiene un profundo valor simbólico. Characidium lilloi representa la continuidad de ese legado y constituye un reconocimiento al trabajo cotidiano de investigadores, docentes, técnicos, becarios y personal de apoyo que sostienen el sistema público de ciencia, educación y tecnología. Cada nueva especie descubierta es el resultado de años de exploraciones de campo, estudio de colecciones biológicas, análisis de laboratorio y formación de recursos humanos, esfuerzos que solo son posibles gracias al trabajo colectivo de instituciones públicas dedicadas a generar conocimiento.
Characidium lilloi no solo incorpora una nueva especie al patrimonio natural argentino, sino que también pone en valor el papel de la ciencia pública para conocer, comprender y conservar la extraordinaria biodiversidad de nuestro país.
(*) Terán, Aguilera y Mirande son investigadores de la FML-UEL-CONICET; Méttola y Alonso, en tanto, becarios de la UEL; Miranda, investigador boliviano quien recientemente defendió su tesis en la FCN e IML; Alonso, del IBIGEO-Salta, y Montes, investigador del Cepave-CONICET
El estudio fue publicado en Acta Zoológica Lilloana, una revista científica editada por la Fundación Miguel Lillo desde 1943. Especializada en zoología, es una de las publicaciones más tradicionales de América Latina en este campo y constituye un espacio de referencia para trabajos sobre taxonomía, sistemática, biodiversidad y evolución de la fauna neotropical.

La descripción de Characidium koerberi y Characidium mariposita fue liderada por Ezequiel Méttola y participaron Guillermo E. Terán, Gastón Aguilera y Marcos Mirande. También formaron parte Martín Montes y Felipe Alonso; con la colaboración de Mauricio Benítez (IBS-CONICET), Federico Ruiz Díaz (Instituto de Ictiologia del Nordeste) y el investigador uruguayo Wilson Serra.
Dos pequeñas "maripositas" que durante décadas pasaron inadvertidas para la ciencia resultaron ser, en realidad, dos especies completamente nuevas. Gracias a un estudio que combinó evidencia morfológica, osteológica y molecular, investigadores argentinos y uruguayos demostraron que los ejemplares históricamente identificados como Characidium cf. zebra o Characidium fasciatum en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay pertenecen a dos especies hasta ahora desconocidas: Characidium koerberi y Characidium mariposita.
El trabajo permitió resolver un antiguo problema taxonómico. Durante años, estas "maripositas" fueron consideradas variantes de otras especies ampliamente distribuidas. Sin embargo, el análisis detallado de su anatomía, junto con estudios de ADN, reveló que poseen una historia evolutiva propia y características diagnósticas que justifican su reconocimiento como especies independientes.

Characidium koerberi, distribuida principalmente en la cuenca del río Paraná en las provincias de Misiones y Corrientes, rinde homenaje al ictiólogo alemán Stefan Koerber, en reconocimiento a sus numerosas contribuciones a la sistemática y nomenclatura de los peces sudamericanos. Su trabajo, especialmente a través de la base de datos Peces Criollos, se ha convertido en una herramienta de referencia para investigadores de todo el mundo, lo cual contribuye a la estabilidad de los nombres científicos y al conocimiento de la distribución de la ictiofauna neotropical.
Por su parte, Characidium mariposita, presente en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay en las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Rios y Santa Fe, toma su nombre del término con el que estas especies son conocidas popularmente en gran parte de Argentina y Uruguay. La denominación busca revalorizar un nombre de uso tradicional entre pescadores y naturalistas, vinculando la nomenclatura científica con el patrimonio cultural y el conocimiento popular sobre la fauna de nuestros ríos.
El estudio también pone de manifiesto que la diversidad de peces de agua dulce del litoral argentino aún está lejos de conocerse por completo. Incluso grupos considerados "bien conocidos" pueden ocultar especies crípticas que solo pueden ser identificadas mediante estudios integrativos que combinan trabajo de campo, colecciones científicas, anatomía comparada y herramientas moleculares
Estos descubrimientos no solo amplían el inventario de la biodiversidad argentina, sino que también aportan información clave para comprender la evolución de los peces neotropicales y planificar estrategias de conservación. Con el reconocimiento de Characidium koerberi y Characidium mariposita, las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay incorporan dos nuevas especies exclusivas, reafirmando su importancia como uno de los grandes reservorios de biodiversidad de Sudamérica.