Colección del Bicentenario

  • Portada Mujeres en el mercado del algarrobo (fines siglo XIX).
    Corría abril de 1881 cuando el Gobierno de la Nación, con motivo de la Exposición Continental, llamó a un concurso en todo el país para la confección de Memorias Descriptivas donde las provincias expusieran especialmente su potencial agrícola e industrial. El gobernador Miguel M. Nougués designó una comisión para redactar la correspondiente a Tucumán. La presidía Paul Groussac, notable escritor y educador francés, quien por entonces residía en Tucumán. Los otros integrantes eran los abogados Juan Manuel Terán y Javier F. Frías, el profesor Inocencio Liberani y el experto en finanzas Alfredo Bousquet. En poco tiempo la Memoria debía estar lista. Groussac se puso en la tarea. Se encargó de la primera parte donde insertó un Ensayo titulado Historia (1400-1870) y asumió cinco capítulos de los 24 que contenía la Memoria. En casi tres meses terminó su trabajo, lo que despierta gran admiración. Si bien la Memoria se publicó en 1882, el texto de Groussac Historia, se imprimió en libro aparte el mismo año y en la misma casa. Biedma, con el título de Ensayo Histórico sobre el Tucumán. No fue por cierto un refrito autorizado por el apuro. Groussac se dio tiempo para una rigurosa investigación; manejó la escasa bibliografía nacional, acudió a maestros franceses y consultó a Mitre, López, Domínguez, Alberdi, Sarmiento, Estrada. Trabajó documentos inéditos del Archivo de la Provincia. El valor de su trabajo no pasó desapercibido para el Jurado de la Exposición Continental, que le confirió el Gran Premio de Honor. Además se costeaba la edición que aparecería dos años después. Hoy, el texto de Groussac aun conserva su penetrante interés e indiscutible atractivo.

  • Portada Galería de la casa colonial. Teofilo Castillo (1921).
    Hacia 1920, la imprenta de La Gaceta editó un formidable libro de merecida fama: La Ciudad Arribeña. Tucumán 1810-1816. Reconstrucción histórica. Su autor, Julio P. Avila (1868-1932) se proponía reconstruir el pasado histórico de Tucumán en todas las manifestaciones de la vida comercial, industrial, social, política y económica, así como su participación en la Guerra de la Independencia. Se detenía en el impacto de los sucesos de 1810 y la reunión del Congreso. Era una investigación de muchos años y Ávila tenía una prestigiosa carrera como funcionario público, docente e investigador. Dándose tiempo en medio de los trajines de la enseñanza, de la función pública y del periodismo se dedicó a la historia de Tucumán estudiándola en sus documentos originales. Además, Ávila había cosechado en las conversaciones con viejos tucumanos, un nutrido anecdotario sobre costumbres y detalles singulares de la antigua ciudad. Su libro es un clásico para el estudioso y el público en general. Se añade en este volumen un trabajo temprano del autor, una verdadera rareza bibliográfica llamada Hojas de laurel del Escudo de Tucumán y dedicado a estudiar la batalla de 1812.

  • Portada Vista de la falda de la sierra de Tucumán. Burmeister.
    En 1925 apareció la Geografía General de la Provincia de Tucumán conteniendo todos los últimos datos oficiales. Fue realizada por el ingeniero geógrafo Antonio Correa (1853-1928) y resultó de un concurso convocado por la Universidad Nacional de Tucumán, en el que esta obra mereció el premio estímulo. Sería la primera obra de su género y por mucho tiempo texto único obligado para los estudiosos. Correa fue geógrafo, agrimensor, se desempeñó en el Departamento Topográfico de la Provincia, historiador, hombre público y factor de cultura, en suma una figura de distinguida actuación. Se le debe el primer mapa completo de Tucumán, que fijaba los límites de la provincia. Desempeñó incontables y significativas comisiones oficiales.

     

  • Portada Gauchos of Tucumán. Emeric Essex Vidal (acuarela de 1820).
    En 1965, al cierre del Congreso de Historia del Tucumán con motivo del IV Centenario de la fundación de la ciudad, el presidente del Congreso doctor Manuel Lizondo Borda (1889-1966) había recibido los primeros ejemplares de su Breve Historia de Tucumán. Del siglo XVI al XX. Abogado, con vocación de historiador desde muy joven y magistrado judicial Lizondo Borda desarrolló su tarea de investigador en paralelo a la de hombre de la cultura. Desde el Archivo Histórico que dirigió durante gran parte de su vida, publicó excelentes colecciones documentales lo que fue uno de sus aportes de mayor peso. Años atrás, había encarado en cinco tomos la historia local desde el siglo XVI al XX realizando así, una pionera historia integral de Tucumán. En sus últimos años entendió necesaria una obra al alcance de estudiantes y maestros que compendiara lo que “in extenso” había escrito años atrás. Fue su última obra en vida, ya que falleció en 1966. La Fundación Miguel Lillo rinde, con esta edición, un merecido homenaje a quien fue conocido y estimado por los hombres de la Generación del Centenario. Fue Lizondo Borda el fundador de la historiografía de Tucumán, según juicio de Ramón Leoni Pinto.

  • Portada Plaza Independencia (según fotografía de Angel Paganelli).
    Provincia de Tucumán Serie de Artículos descriptivos y noticiosos de Arsenio Granillo (1832-1875) es el primer libro dedicado a la descripción integral de nuestra provincia. Granillo fue profesor del Colegio Nacional, vocal del Superior Tribunal de Justicia y jurisconsulto con actuación pública destacada. Según Groussac, era de los pocos hombres en Tucumán con quien se podía conversar con gusto y provecho, aún disintiendo en política y religión. El libro fue confeccionado en 1870 y apareció dos años más tarde. La curiosidad es que la edición incluía 20 fotografías de Ángel Paganelli, pegadas sobre hojas blancas con epígrafe. Son las primeras que documentaron el aspecto de la ciudad. La obra ofrece una fisonomía física de la provincia, división territorial, datos de población, edificios, industrias, instrucción pública, etc. Se complementa con textos descriptivos literarios. En 1947, la Junta Conservadora del Archivo Histórico de Tucumán la reimprimió y se agotó la edición de inmediato. Dada su indiscutible importancia la Fundación Lillo decidió imprimirla en facsímil en la Colección.

  • Título completo: Historia del descubrimiento de Tucumán seguida de invstigaciones históricas. El Tucumán del siglo XVI(bajo el gobierno de Juan Rámirez de Velazco) de Ricardo Jaimes Freyre. Tomo I.
    Portada La llamada Jarra de Ibatín.
    La obra histórica de Ricardo Jaimes Freyre, distinguido poeta altoperuano que residió en Tucumán entre 1901 y 1921, pone de manifiesto su veta de investigador histórico realzada por su bella y elegante pluma. Trabajó en los archivos locales y españoles. En el volumen 1 se compilan Historia del descubrimiento de Tucumán seguido de investigaciones históricas y El Tucumán del siglo XVI bajo el gobierno de Juan Ramírez de Velazco. Jaimes Freyre, encaró su tarea con verdadero rigor, Juan B. Terán dijo de él: “es obra de historiador, es decir, sincera honesta y paciente: ahí están los documentos”.

  • Título completo: El Tucumán colonial. Documentos y mapas del archivo de Indias; Tucumán en 1810. Noticia histórica y documentos inéditos. Historia de la República de Tucumán. De Ricardo Jaimes Freyre. Tomo 2.
    Portada: Escudo de la República de Tucumán.
    El volumen 2 reúne otros 3 libros de Jaimes Freyre: en primer término El Tucumán colonial, (documentos y mapas del Archivo de Indias) que aporta al historiador documentos de primer orden, absolutamente auténticos e inéditos en su mayor parte; luego Tucumán en 1810, breve volumen de 118 páginas, contiene una atractiva descripción de Tucumán en la época, y coloridos datos sobre calles, templos, actividades de la gente y la vida en la campaña El tercer título es Historia de la República de Tucumán. Los acontecimientos a los que se refiere no habían sido estudiados por historiador alguno hasta entonces; incluye un apéndice de documentos inéditos. Anota Emilio Carilla que los libros de historia de Jaimes Freyre, siguen siendo obras útiles, mas allá de puntos superados o mejor conocidos.
    Se reúnen en estos dos volúmenes más de 1000 páginas

  • Título completo: Tres novelas:
    -Fruto vedado de Paul Groussac.
    -Chavela (novela histórica argentina) de Jorge Söhles.
    -Fruto sin flor de Juan B. Terán.
    Portada Fotografía de tres damas bajo los sauces en San Pedro de Colalao.
    De las muchas novelas ambientadas en Tucumán, se eligió tres para compilarlas en este octavo tomo. Fruto vedado (1884) de Paul Groussac; Chavela de Jorge Söhle y Fruto sin flor de Juan B. Terán. En Fruto Vedado es fácil advertir las referencias autobiográficas y, en cuanto a los personajes y el escenario, la acción se sitúa obviamente en Tucumán. En cuanto a Chavela, su autor es el rosarino Jorge Söhle quien conoció de labios de su abuela materna muchos relatos de las guerras civiles. Es una historia que transcurre en Tucumán en tiempos de Alejandro Heredia y de la coalición antirrosista que se formó después de su muerte. El núcleo es un romance entre el joven Pedro Rodríguez e Isabel Oyuela. Finalmente, Fruto sin flor, única novela de Juan B Terán, cuenta la historia de dos familias de industriales azucareros. Sin nombrarlo, su escenario es Tucumán, en suma, el tomo ofrece tres producciones literarias de difícil acceso y cargadas de elementos interesantes. Se trata de un aporte concreto a la historia de nuestra cultura.

  • Portada San Simón y San Judas Tadeo.
    En Tucumán Antiguo. Anotaciones y Documentos, el doctor Julio López Mañán (1878-1922) compiló en 1912, trabajos que habían aparecido en su mayoría en la Revista de Letras y Ciencias Sociales. Con modestia, este hombre notable cuyos escritos revelaban su capacidad de reflexión y sus condiciones de historiador y ensayista; presentaba su libro llamándolo “notas de colorido local”. En ellos refulge el comentario sagaz y original. Hay mucho más que tradiciones en este tomo como podrá comprobarlo el lector. El volumen se cierra con un tema de actualidad: la propuesta de conformar una gran reserva natural de 13.000 kilómetros cuadrados para proteger nuestros bosques y asegurar mejores condiciones de salud y esparcimiento a la población. López Mañán era abogado, fue ministro del gobernador Nougués, periodista, cofundador de la Revista de Letras y Ciencias Sociales, diputado nacional. Condujo la Dirección Nacional de Defensa Agrícola, y dictó cátedras en las Universidades de Buenos Aires y la Plata. Asiduo lector y estudioso de la historia, más inclinado hacia la reflexión directa sobre los documentos que a la habitual relectura de la bibliografía.  

  • Portada Acta Declaración de la Independencia impresa en seda por J. Q. Beech.
    Las Sesiones del Congreso. En Tucumán 1816 y en Buenos Aires 1817-1820. No podía soslayarse en la Colección, un volumen que contuviera los documentos oficiales del histórico Congreso. De cada sesión de la famosa Asamblea, se levantaba un acta cuyo contenido se sintetizaba en el periódico El Redactor del Congreso Nacional, a cargo de fray Cayetano Rodríguez con la colaboración del futuro Obispo José Agustín Molina. Como las actas de las sesiones públicas de la etapa tucumana terminaron extraviadas, gracias al Redactor conocemos hoy, qué se trató en ellas. Se reeditan las del Redactor como también las correspondientes a las sesiones secretas y a todas las sesiones porteñas, en su versión original. Así el lector tiene a su alcance la documentación oficial completa sobre las deliberaciones del Congreso de la Independencia.

  • Portada Camilucho y Camelucha traje de un mulato conocido por Camilucho de la provincia de Tucumán. Anónimo. 1770.
    El volumen 11 se titula Miradas sobre Tucumán. Es una antología de 60 textos sobre Tucumán. Se refieren por una parte, al paisaje, a la agricultura, la industria, la educación, la economía, la vida cívica, etc. Por la otra, se compilan sucesos nada conocidos donde se entremezclan crónicas de modalidades y de costumbres. Es un aporte bibliográfico en extremo novedoso sobre la provincia. Permite entrar en contacto con lo que viajeros, periodistas, literatos, hombres públicos escribieron sobre Tucumán. Estos textos aparecieron en raros folletos, libros agotados o perdidos en las columnas de diarios y revistas, hoy inhallables. Están ordenados cronológicamente.    

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